Nuevos senderos

Jul 27, 2026

Cómo romper el piloto automático y reconectar con el presente

Por Carolina Cunning Reveron

A quien no le ha pasado, que termina de hacer algo, quizás hasta conducir o caminar siguiendo un recorrido familiar, o hasta cepillarse los dientes, y no recordar los detalles, o si lo hicimos o no… y nos toca verificar, para estar seguros de haberlo hecho. Nos sucede a todos, a diario, que hacemos infinidad de cosas de una manera automática y rutinaria, porque estamos en modo hacer y hacer, cumplir con todo y muchas veces marcar como terminadas varias cosas en nuestra larga lista de compromisos.

En esta realidad tan acelerada, muchos de nosotros nos vemos enredados en el día a día, y aunque muchas veces el estar en este piloto automático nos permite cumplir con todo o casi todo en nuestra lista, también nos quita del disfrute, de saborear instantes, aun de sentarnos con lo incómodo y darle espacio a todo lo que esté presente.

Y si nos ponemos a explorar esta experiencia diaria, humana, como un viaje, la mayoría de nosotros elegimos la misma ruta cada día, transitamos las mismas “calles”, aunque sabemos que muchas veces no están en las mejores condiciones. Así que repetimos los mismos patrones y ciclos, porque es lo conocido, lo habitual, "mejor malo conocido", dicen algunos… pero no todo es negativo. Como lo explica la doctora y licenciada en Psicología, Laura K. Schneck, esta capacidad nos permite aprender, y de esa manera liberar la mente para que pueda hacer más cosas de una manera simultánea; lo problemático es cuando no hay un balance, oportunidades para combinar nuestra habilidad de estar en piloto automático y conectarnos en nuestro día a día con el ahora de una manera más frecuente (Schenck, n.d.).

Este piloto del que hablo es lo que llamamos “un mindful” o vivir de una manera menos consciente, con menos presencia. Imagínate que todos los días recorres el mismo sendero, y lo haces por meses, semanas, años… llega un momento en el que podrías hacerlo hasta con los ojos cerrados, porque el tramo está marcado. Nuestro cerebro crea estas conexiones basadas en la rutina, repetición, constancia, un auto piloto, reacciones mecánicas que carecen de consciencia o atención plena (Schenck, n.d.). Lo que se traduce como una desconexión con nuestras emociones, con nuestro cuerpo, con el sentir, y, por ende, nos cuesta autorregularnos ante el estrés y los desafíos diarios. Y me gusta ser repetitiva en el recordatorio de que esto es normal para todos nosotros, porque la intención no está puesta en generar culpa o autocrítica sino conciencia para generar curiosidad y quizás un cambio, si existe la intención y el deseo; algo más cercano a un balance entre piloto automático y mindfulness, porque como lo explica la Dra. Schneck, todo tiene sus pros y sus contras.

Por años, científicos creyeron que el cerebro llegaba a un punto en su etapa de desarrollo en la que no podía cambiar después de adquirir patrones, hábitos y rutinas internalizadas, pero hoy en día sabemos que el cerebro tiene la capacidad de ser neuroplástico.

A través de la práctica, constancia e intención podemos crear nuevas conexiones, “senderos nuevos”, al cambiar intencionalmente la dirección, el foco, y practicar tomar “nuevos caminos” (Gubernatis, 2024). Esto requiere práctica y constancia, que, por supuesto no es fácil o lineal, pero es posible. He tenido la oportunidad de instruir desde niños de 7 años a adultos de 98 años, y la clave está en la intención y la práctica de redirigir nuestro enfoque al ahora, una y otra vez, y dejarnos guiar por la curiosidad de lo nuevo.

Por sobre todas las cosas, tomar ventaja de la habilidad de explorar nuevos “senderos”, practicar tomar nuevas rutas, es decir, hacer uso de la neuroplasticidad. Transitar senderos que nos permitan ver y disfrutar del presente de una manera más consciente, y que a la vez nos permitan cumplir con las rutinas y responsabilidades de la vida diaria, sin sentir que vamos únicamente con el propósito de llegar. Que al final podamos dar detalles de nuestro “viaje”, lo que nos maravilló, lo que resultó difícil, lo que se aprendió, los sabores, los colores que nos tomamos el tiempo de grabar en nuestras retinas y memorias.

Te invito a que, en tu viaje diario, te tomes una pausa, y que elijas cepillarte los dientes o escuchar a alguien en tu vida como si fuera la única cosa que importa en ese momento, ¡porque en verdad lo es! ¿Te animas a cambiar de ruta?

Laura K. Schneck, Consejera profesional licenciada (LPC) y doctora en psicología de la consejería por laUniversidad del Norte de Colorado. https://mindfulnessmuse.com/mindfulness/pros-and-cons-of-being-on-automatic-pilot (Gubernatis, 2024) Gubernatis, C. C. (2024). Neuroplasticidad: Los efectos cerebrales de la terapia ymindfulness. ADIPA. https://adipa.mx/noticias/neuroplasticidad-los-efectos-cerebrales- de-la-terapia-y-mindfulness/