Especialistas plantean el reconocimiento de la dimensión espiritual del menor como pilar clave
para mitigar futuras carencias de comunicación y autoestima
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Por Viviana Dominguez, Psicopedagoga

Como expliqué en mi primer artículo RENACER, es una guía educacional para padres que muestra el camino para reencontrarse con el SER, a través del conocimiento de los siete chakras y sus derechos. Por otra parte se enfoca en la estimulación temprana espiritual de los niños y finalmente un camino para una educación para la paz. (Puedes encontrar el libro Renacer en Amazon.com)

Así como en el primer artículo me enfoqué en los padres, hoy quisiera hablar acerca de la estimulación temprana espiritual en los niños, respetando el desarrollo cronológico, madurativo e intelectual del niño. Hasta ahora no se había creado ningún método, teoría o forma de estimular a los niños espiritualmente; por supuesto que muchos padres han desarrollado la espiritualidad de sus familias a través de la religión, lo que es muy bueno, pero a lo que me refiero específicamente es a la evolución y reconocimiento del SER.

Así como lo explico en el libro, “RENACER propone una forma de que realices una estimulación temprana integral, madurativa, motora, cognitiva, sin olvidar nuestro SER, brindando conocimiento y nuevas herramientas que traen desde el nacimiento y que podrán utilizar durante toda su vida”.

Durante los primeros años de vida (0-12 años), los niños van desarrollándose muy rápido, cada día un nuevo logro, y nosotros como padres solo nos enfocamos en eso: que puedan caminar a tiempo, correr, saltar, hasta llegar a la etapa escolar, y así etapa tras etapa, apurados por lo que no nos detenemos a pensar en qué pasó con ese SER espiritual enorme que traemos al nacer. Recuerda que somos seres espirituales que habitan cuerpos físicos, por lo que al nacer el espíritu, la energía está ahí, lista para ser reconocida y cuidada.

¿Cómo lograr incluir a este Ser espiritual desde los primeros años de vida? Así como lo explico en el libro, lo hacemos a través de los chakras, nuestros centros de energía, que al nacer llega pura y fluye adecuadamente. A través de los 7 chakras la energía de vida fluye continuamente, y es por ahí que realizamos la estimulación temprana espiritual. Continuando la activación de energía, a través del reconocimiento y respetando la funcionalidad espiritual de cada chakra a través del respeto de los derechos relativos a ellos.

Los tres primeros chakras son los protagonistas de este inicio de vida, y que luego nos acompañarán por siempre. Me refiero a los Chakras: Raíz, Sacro y Plexo Solar, que están ubicados en la parte inferior del cuerpo. Estos tres primeros chakras están vinculados a nuestra vida fisiológica, o sea a la funcionalidad, pero no corporal, sino espiritual.

En el caso del chakra Raíz, su funcionalidad espiritual es dar seguridad y un sentido de supervivencia a nuestros hijos; se asocia a las necesidades básicas del ser humano, como la alimentación, estabilidad, arraigo, sensación de pertenecer, tan necesarias para la vida de los niños. ¿Por qué? Porque al crecer, si no se les brinda este cuidado y protección esencial, estos niños llegan a ser adultos insatisfechos, con mucho enojo y un sentido de desprotección total.

El chakra sacro está relacionado a la funcionalidad espiritual de la creatividad y el placer. Es la energía que nos permite disfrutar de la vida y no tan solo sobrevivir. Implica permitir a nuestros hijos ser creativos, a corregir su comportamiento, no al ser humano; a entender que está bien equivocarse, porque de eso se trata la vida, a disfrutar de los momentos y no solo de las cosas, etc. Olvidar esto nos llevará atener adultos que no pueden expresar sus emociones adecuadamente, a tener serios problemas de comunicación y a tomarse todas las cosas personales; así también les costará experimentar el disfrute y el placer.

Por último, el chakra Plexo Solar está relacionado con la funcionalidad espiritual de la identidad personal; a través de este chakra se desarrolla la energía de la autoestima, autonomía, capacidad de tomar decisiones y la confianza. La falta de estimulación de este chakra en la niñez produce adultos muy insatisfechos, llenos de prejuicios y con una gran necesidad de encontrarse a sí mismos durante toda su vida.

Seguro que a esta altura de la lectura del artículo te estarás preguntando: ¿cómo estimular estos chakras en tus hijos? ¿Qué debo hacer? En el libro Renacer, que como lo describo es un Manual para los padres, en los capítulos de Educación para la paz encontrarás formas para ayudar a tu hijo en la estimulación espiritual; no obstante, aquí te comparto los primeros pasos: enseña a tu hijo a relajarse, meditar y visualizar; si no sabes cómo, busca ayuda, cada vez hay más personas que están integrando esta actividad holística a los niños. ¡Hasta el próximo artículo!