Una enfermedad silenciosa que afecta a nuestras comunidades. Detección temprana y
prevención para una vida más saludable.

Por Gabriela Portugal-Bouza

En Estados Unidos, casi la mitad de la población hispanohablante padece de enfermedad de hígado graso. Si bien este número es alarmante, lo más preocupante es que muchas personas no saben que tienen esta enfermedad. Los síntomas son silenciosos: la mayoría de las personas se sienten bien y no presentan molestias hasta que el daño hepático es grave e irreversible.

¿Qué es el hígado graso?
La enfermedad de hígado graso es la acumulación de grasa en el hígado. Nuestro hígado cumple más de 500 funciones vitales en el cuerpo: procesa los alimentos, elimina las toxinas, produce bilis y muchas cosas más. Cuando se acumula demasiada grasa, el hígado se inflama, se daña y puede evolucionar hacia enfermedades más graves como cirrosis y cáncer de hígado. De hecho, la enfermedad de hígado graso es la causa principal de trasplantes de hígado en todo el mundo.

¿Por qué afecta más a la comunidad hispana?
Nuestras comunidades enfrentan dos desafíos importantes: factores genéticos y desigualdades en el acceso a servicios de salud. Estudios demuestran que los hispanos tenemos mayor riesgo genético de desarrollar esta enfermedad. Además, muchas personas no aseguradas o con acceso limitado a servicios médicos no reciben screenings preventivos, lo que significa que la enfermedad progresa sin ser detectada.

La importancia de detectar temprano
La detección temprana es clave. Mediante pruebas simples y no invasivas como el Fibro Scan, podemos identificar si existe acumulación de grasa y fibrosis en el hígado sin necesidad de biopsias dolorosas. En un reciente programa comunitario de screening, se evaluaron a 209 personas: el 42% tenía hígado graso y el 15% presentaba fibrosis avanzada. La mayoría desconocía su enfermedad.

Conexión con síndrome metabólico y otras enfermedades
El hígado graso está estrechamente relacionado con el síndrome metabólico, diabetes tipo 2, obesidad y problemas de colesterol. Detectar el hígado graso tempranamente permite identificar también estos otros problemas de salud antes de que causen complicaciones graves. Una prueba de detección de hígado graso es, en realidad, una oportunidad para evaluar su salud metabólica completa.

¿Qué puede hacer?
Consulte con su médico sobre un screening de hígado. Organizaciones comunitarias como Alliance Community Services ofrecen estas pruebas a bajo costo. Adopte hábitos saludables: mejore su alimentación reduciendo alimentos procesados y azúcares, aumente su actividad física, duerma adecuadamente y reduzca el estrés. Recuerde que el hígado tiene la capacidad de regenerarse. Nunca es tarde para comenzar a cuidar su salud.

Sentirse bien NO significa estar bien. Cuídese ahora para vivir mejor mañana.

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