¿Y si la clave para frenar la violencia en el mundo estuviera en enseñar a nuestros niños a escuchar su propio cuerpo y sus centros de energía? Educar para la paz comienza mucho antes de lo que imaginamos

Por Viviana Dominguez, Psicopedagoga

A través de los últimos artículos he escrito acerca de diferentes aspectos de Renacer; el vínculo de los chakras con los padres, la importancia de que los padres reconozcan y comprendan sus propias emociones, y algunas herramientas para trabajar con los chakras cuando se encuentran en desequilibrio. 
Luego aborde el desarrollo evolutivo del niño en relación con los chakras, sus derechos y el reconocimiento de sus emociones.Este nuevo artículo propone dar un paso más y relacionar estos conceptos con un propósito fundamental: la educación para la paz.

Renacer: Estimulación Temprana Espiritual, está destinado al trabajo con los niños y busca acompañarlos en su iniciación al autoconocimiento, al reconocimiento de sus emociones y al descubrimiento de sus propios recursos internos, utilizando los chakras y sus derechos como herramientas para educar para la paz. su iniciación al autoconocimiento de los chakras y sus derechos, con el objetivo de educar para la paz.

A diferencia del trabajo con los adultos, acercarme a los chakras con los niños, puede ser un proceso más natural, espontáneo y divertido. Los niños poseen una conexión intuitiva con su mundo interno y a través del juego, el movimiento, la imaginación y la expresión, pueden comenzar a reconocer aquello que sienten y necesitan.

Los chakras, en los niños funcionan, como un mapa simbólico de sanación y autoconocimiento, que acompaña al niño en su desarrollo y le permite descubrir diferentes aspectos de sí mismo para que encuentren un camino más saludable. A través de las diferentes herramientas que se les brindarán, los niños podrán reconocer y balancear los chakras en sí mismos.

Educar para la paz, vaya desafío en que me metí, especialmente en estas épocas tan difíciles donde la violencia se ha naturalizando, el sufrimiento del otro es diario, y uno no sabe que hacer, más que decir “pobre gente”. Pero creo que fueron todas esas realidades las que me llevaron a crear Renacer, porque educar para la paz comienza también por enseñar a un niño a conocerse, escucharse, respetarse y respetar al otro. Cuando un niño aprende a reconocer lo que sucede dentro de él, también comienza a comprender mejor lo que sucede en los demás, y allí comienza el camino de educación para la paz. El desafío, es lograr educar ya sea desde el hogar, la escuela o la comunidad utilizando esta guía del autoconocimiento de los siete chakras y sus derechos.

¿Qué quiero decir con sus derechos?  Si bien a cada chakra le corresponde un color, elemento y nombre, también le corresponde un derecho, el cual debe ser reconocido y respetado. Partiendo de esta concepción se ha desarrollado Renacer como propuesta educativa para la vida y educación para la paz.

En la preparación de la currícula para esta guía, profundizo los primeros tres chakras: Raíz, Sacro y Plexo Solar, ya que son los que canalizan mucha energía en los primeros 5 años de vida
Hablemos un poco del Chakra Raíz, al que le corresponde el derecho a TENER, el SER reclama lo que le corresponde.

El Chakra Raíz está vinculado al área fisiológica, de funcionamiento, ya sea de nuestro cuerpo físico o ser espiritual, implica haber recibido desde el nacimiento las necesidades basicas de alimento, cuidado y atención, protección, amor y educación.

Es verdad que por lo general todos los niños reciben estas atenciones básicas, pero hay muchos también que no. Siempre me enfoco en la falta de protección durante nuestra niñez, el ejercicio de la negligencia oculta, el abuso emocional que no se ve porque no hay marcas visibles, la falta de alegría, de jugar, de no estar preocupado por las cosas de los adultos, la posibilidad de aprender desde las posibilidades y el reconocimiento diario a los pequeños avances, así se educa para la paz. No somos perfectos, lo sé, pero si tenemos una herramienta por la cual podemos determinar el chakra en desequilibrio, podemos enfocarnos en eso.De lo contrario aparecen niños deprimidos, con baja autoestima, un sentido enorme de desamor y muy poca empatía.

Al Chakra Sacro le corresponde el derecho a sentir, el Ser siente lo que tu gritas, y está relacionado también con el área fisiológico. Este chakra está directamente relacionado con el placer y asociado a la satisfacción sexual, además a la forma de expresar nuestro disgusto. Al nacer, el llanto es la forma en la que expresamos casi todo, pero al crecer comenzamos a crear estrategias para reprimir nuestras emociones, ya sea por voluntad propia o por que así se nos obligó. Por lo que este chakra enfatiza la necesidad de que los niños tengan su derecho a sentir alegría, tristeza, enojo, miedo cariño y amor, a crear, jugar, bailar, cantar y expresarse y tengo derecho a decir NO.

El Chakra Plexo Solar, tiene el derecho a obrar, el SER coincide con el hacer. Este chakra está relacionado al área personal y con la capacidad de obrar que tenemos, el derecho a ser YO, nuestra fuerza interior, desde aquí sale el “Yo puedo, Yo soy importante, tengo derecho a elegir”. Con estas capacidades, sin duda que se puede educar niños para la paz.
Por lo contrario, si desconocemos o ignoramos este aspecto básico de nuestros niños, ellos sentirán inseguridad, frustración, sumisión y un gran sentido de fracaso.

Entonces cómo trabaja esto todo junto, cómo realmente educamos para la paz? mi propuesta es a través del autoconocimiento de los chakras y respetando sus derechos correspondientes. La paz no es mundial, es personal, y se puede educar para la paz.