El saqueo de Luna

Jun 22, 2026

Detrás de los trajes brillantes y la épica de la exploración cósmica, se esconde una
feroz carrera por los recursos de la Luna. Cómo las potencias y los magnates
privados amenazan con convertir el espacio en el nuevo territorio de la piratería
moderna, ignorando viejos tratados de paz.

Por Mauricio Almada

Ya se sacarán la escafandra y los trajes espaciales y dejarán ver el garfio, el parcheen el ojo y la pata de palo. La nueva carrera espacial que se desató en el mundo en las últimas décadas -con foco en Luna y Marte- nos advierte que no se trata de espíritu científico lo que anima la exploración, sino la voluntad de apropiarse de los recursos naturales delos astros. En el botín está el Helio-3 para la generación de energía nuclear, el oro y las tierras raras que hoy se usan en la fabricación de dispositivos electrónicos.

El agua lunar también es para el que llegue primero. Si bien está congelada en los polos, será fuente de abastecimiento de los futuros pobladores humanos que llegarán junto a los robots para la faena minera.

¿Será Estados Unidos? ¿Serán Rusia y China? ¿India? ¿Todos ellos? Aparecen viejas preguntas que ya se planteaban en el siglo pasado, como quién es propietario de los astros y planetas o como quién tiene derecho a apropiarse de sus recursos.

En la actualidad no solo se aprecia el apetito voraz de las potencias, sino también el de la industria privada que está proveyendo de importantes insumos a las agencias espaciales. Como la empresa del hombre más rico del mundo, Elon Mask, propietario de Space X, gran contratista de la NASA. Su poder -que supera ampliamente al de muchos estados nacionales- se proyecta deforma inquietante sobre el espacio exterior.

En medio de esta rapaz carrera espacial, cabe recordar el Tratado sobre los Principios que Deben Regir las Actividades de los Estados en la Exploración y Utilización del Espacio Ultraterrestre, de 1967.

El mismo dejó en claro que la exploración espacial deberá hacerse en provecho de todos los países. ¿Lo recordará Elon? ¿Las potencias pondrán este tratado delante de todas sus acciones?

Lo que firmaron en 1967 parece letra muerta y la realidad golpea con crudeza. Recursos muy importantes se agotan en la Tierra, por lo cual hace tiempo que ya salieron a buscarlos fuera del planeta. Además de los oscuros intereses vinculados a la defensa. Todos los actores espaciales no deberían olvidar lo que estableció el viejo tratado, que prohibió establecer en los astros instalaciones militares y hacer maniobras castrenses.

¿Hay más países en la aventura?

Si bien más de setenta países firmaron acuerdos para explorar la Luna, van a la cola de las grandes potencias. El tratado de 1967 no permite que ningún estado reivindique soberanía sobre la Luna, como ocurrió desde el siglo pasado con la Antártida terrestre. Pero cuando empiecen a establecerse bases permanentes, ¿habrá cooperación científica o estrategia de espías?

Ojalá el futuro demuestre que mis sospechas estaban equivocadas y que los conquistadores del espacio fueron por la Luna con el interés puesto en todos nosotros. Mientras tanto podemos seguir asistiendo a la versión de las agencias espaciales, con sus despegues de cohetes, con su show de navegación, con los juegos de ingravidez y con sus amerizajes.

Veremos muchas escafandras y trajes espaciales, que en realidad esconderán la verdadera apariencia de los piratas.